
¿Por qué decidimos usar yodo de galio para las lámparas de PCB?
Después de visitar cerca de 3,000 talleres de impresión y fabricación de PCB, seguimos encontrando el mismo problema: las lámparas UV tradicionales no son adecuadas para la curación de fotoretinos a alta densidad. Su rango de emisión es demasiado amplio.
Por eso dejamos de intentar utilizar tecnologías obsoletas y nos concentramos en el uso del yodo de galio (GaI). Queríamos utilizar precisamente esas longitudes de onda que realmente necesitan los circuitos electrónicos modernos.
La ciencia, sin complicaciones
Las lámparas de mercurio tradicionales emiten luz por todas partes. Es un desastre.
Las lámparas de GaI, en cambio, concentran casi toda su energía en el rango adecuado: entre 300 nm y 400 nm. Ese es el rango óptimo para la mayoría de los fotoretinos.
Lo mejor de todo es que, al no desperdiciar energía en un rango de longitudes de onda tan amplio, no hay calor excesivo que dañe las placas. Ya no hay problemas de deformación. Solo se logra una curación más rápida y resultados de mejor calidad.
Diseñadas para condiciones extremas
Los entornos industriales son muy adversos. Lo sabemos bien.
Por eso utilizamos envoltorios de cuarzo que pueden resistir cambios bruscos de temperatura sin romperse. También reforzamos las partes laterales de las lámparas. Si las máquinas vibran —y, para ser honestos, todas lo hacen—, la lámpara seguirá en su lugar.
También invertimos mucho tiempo en optimizar la densidad de potencia. Si se introducen demasiados vatios en un tubo corto, la lámpara se quemará en unas pocas semanas. Eso es un verdadero problema para el equipo de mantenimiento. Calibramos la potencia para que haya una iluminación constante y fiable en toda la banda transportadora, sin dañar la lámpara.
La realidad: ¿Qué ocurre en la práctica?
Estas lámparas son reemplazos directos de las lámparas tradicionales. Puedes conectarlas directamente a los balastes existentes y comenzar a usarlas inmediatamente.
Pero hay algo importante que debes tener en cuenta: verifica tus ventiladores de enfriamiento.
Dado que las lámparas de GaI concentran tanta energía, se calientan mucho. Si los sistemas de ventilación están obstruidos o son insuficientes, ese calor puede afectar negativamente la calidad del fotoretino. Debes dejar espacio suficiente para que el aire circule.
Probablemente tendrás que reponer estas lámparas con más frecuencia que las lámparas de baja intensidad. Pero es un sacrificio necesario. Obtienes una mayor velocidad de producción, lo cual justifica el esfuerzo adicional en el mantenimiento. Todo depende de cuántas placas necesites producir por hora.