
Deje de adivinar con sus lámparas UV
La mayoría de las lámparas UV-C son, en realidad, inútiles para su propósito. Basta con encenderlas; se ve una luz brillante, pero no se sabe si realmente están funcionando correctamente. Solo se sabe que algo no está bien cuando la lámpara deja de funcionar o cuando se activa el sistema de seguridad.
Es como jugar a los naipes…
Pero estamos cambiando eso. En lugar de cambiar las lámparas cada pocos meses, simplemente por precaución, estamos adoptando un sistema que indica cuándo una lámpara ya no funciona bien. Incluimos datos en tiempo real sobre el consumo de energía en el propio balastro de la lámpara.
Cómo funciona la parte “inteligente”
Para lograr esto, incorporamos transductores de corriente y monitores de voltaje directamente en el suministro de energía. Suena técnico, pero la idea es simple: medimos exactamente cuánta energía consume la lámpara.
Si una lámpara debería consumir 36 W, pero solo consume 32 W, probablemente ya esté en mal estado. La luz puede seguir pareciendo normal a simple vista, pero ya no tiene la capacidad necesaria para eliminar gérmenes.
Transferimos esos datos a un gateway Modbus o MQTT. De esta manera, en lugar de usar un medidor portátil, se pueden ver todos los datos relacionados con las lámparas en una sola pantalla. Ya no hay necesidad de adivinar.
Mantener la seguridad (y los sacrificios que implica)
Agregar tecnología “inteligente” a los sistemas UV no es sin problemas. Los rayos UV-C son peligrosos: pueden dañar la piel y los ojos en segundos.
Por eso, no podemos confiar en que la “nube” mantenga a las personas seguras. No se puede permitir que un error en el software o una conexión lenta a Internet decida cuándo se debe interrumpir el suministro de energía. Por eso, utilizamos un sistema de interbloqueo físico. Si se abre una puerta, el suministro de energía se interrumpe al instante.
Además, hay que tener en cuenta que este hardware adicional ocupa espacio. El gabinete del balastro tendrá que ser un poco más grande para albergar los módulos de telemetría y evitar que se sobrecalienten.
¿Por qué esto es importante?
Lo mejor de todo es que ya no es necesario usar esos medidores manuales de intensidad. Se obtiene un registro digital de cada hora en que funcionó la lámpara, así como información sobre su eficiencia. Esto convierte a una lámpara “simple” en un punto de datos fiable. Cuando lleguen los inspectores y pidan pruebas de que los ciclos de esterilización se llevaron a cabo correctamente, no será necesario buscar registros en libros de papel. Simplemente se les muestran los datos.