
Cómo aprovechar al máximo nuestra lámpara UV de mercurio de 80W/cm
Cuando comenzamos a diseñar estos módulos de lámparas UV de mercurio, teníamos un objetivo claro: lograr una potencia de 80W por centímetro.
Si no eres alguien que se maneja bien con los números, esto puede parecer algo aleatorio. Pero en una imprenta de alta velocidad, eso es crucial. Es ese “número mágico” que permite que la tinta pase de estado húmedo a seco casi instantáneamente.
El problema del calor
El problema con una potencia de 80W/cm es que genera mucho calor. Realmente mucho calor.
Utilizamos vapor de mercurio de alta pureza para mantener la luz estable y asegurarnos de que los rayos UV penetren profundamente en la tinta. Pero esa gran cantidad de energía genera también mucho calor infrarrojo.
Si su sistema de enfriamiento, ya sea mediante ventiladores o agua, no es suficiente, tendrá problemas. Notará que las lámparas se desgastan mucho más rápido, o peor aún, que los materiales comienzan a deformarse. Debe vigilar atentamente su consumo de energía. Su envoltura de cuarzo le agradecerá.
Para que se adapte fácilmente
No queríamos que tuviera que reemplazar todo el sistema de transporte solo para mejorar las lámparas. Eso sería un verdadero desastre.
Por eso, diseñamos estos módulos de forma que puedan conectarse directamente a su impresora existente. También invertimos mucho tiempo en la ubicación de los electrodos. ¿Por qué? Porque a nadie le gusta que la lámpara parpadee cuando hay picos de voltaje.
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta transmisión para evitar que la energía se escape desde la fuente. Además, los cables son lo suficientemente resistentes como para soportar el alto voltaje necesario para encender la lámpara.
Sin tinta pegajosa
Todos hemos tenido ese problema: la tinta sigue siendo pegajosa cuando llega a los rodillos. Eso arruina toda la impresión.
Al mantener una potencia constante de 80W/cm, nos aseguramos de que la tinta se seque completamente, no solo en la superficie.
Dependiendo de su balasto, puede conectar estas lámparas en serie o en paralelo. Solo recuerde: asegúrese de que su fuente de alimentación pueda soportar ese enorme aumento de corriente cuando las lámparas se encienden.